miércoles, 11 de noviembre de 2015

La Autoestima




Pensemos por un momento...
¿Que influye en nuestra autoestima negativa?
  • La autocrítica - Nos criticamos a nosotros mismos, nos juzgamos de un modo estricto y rígido

  • Los pensamientos negativos - La persona se ataca a si misma, se descalifica, se insulta, "no valgo para nada", "todo me sale mal",... y no siempre se corresponde con la realidad. Nos deprime, nos paraliza por miedo a equivocarnos.

  • Las criticas y las valoraciones de los demas- La opinión de los demás nos influye y nos afecta. Tendemos a valorarnos en función de la opinión ajena. Y no todo el mundo hace valoraciones constructivas.

  • Idealizamos a los demas- Las personas con autoestima baja idealizan las relaciones de pareja, las amistades, laboral,... Y puede que las expectativas que tengamos de esa persona o situación no se cumpla y nos defraude.


En este cuadro podremos ver



QUÉ DETERIORA NUESTRA AUTOESTIMA

La autoestima está relacionada con muchas formas de conducta: agresividad, emociones negativas, depresión, estrés, y por tanto... efectos negativos en la salud.

Los componentes de la autoestima son diversos, 

  • El autoconcepto, es la opinión o impresión que la gente tiene de sí misma. Se elabora constantemente, dependiendo de las circunstancias y las relaciones interpersonales que establece el sujeto.
  • El autorespeto, respetarse a uno mismo es indispensable para vivir en armonía con uno mismo y con los demás. Hay que atender y satisfacer las propias necesidades y valores; expresar y manejar de forma adecuada sentimientos y emociones. Buscar y valorar todo aquello que haga a uno sentirse orgulloso de sí mismo.
  • El autoconocimiento, el conocerse a sí mismo afecta en las relaciones con los demás y en la comprensión de nuestro entorno. Una frase célebre dice "para conocerte a tí mismo, comparate con los demás".

  • La autoaceptación, el aceptarnos como somos, con nuestras debilidades y fortalezas.

  • La autoevaluación, el acercarnos a nosotros mismos, observarnos y ver de un modo realista cómo somos, cómo nos relacionamos, qué actitudes tenemos, cómo nos comportamos,...

La autoestima es la conciencia de la propia valía e importancia, y la asunción de la propia responsabilidad hacia nosotros mismos, de la construcción de nuestra vida y hacia nuestras relaciones interpersonales.

Recordemos, que cada persona es valiosa, importante y responsable por el sólo hecho de ser un ser humano.




















miércoles, 3 de diciembre de 2014

Emociones positivas en el trabajo


Las emociones positivas tienen efectos beneficiosos tanto para la persona, como para el grupo y la organización, ya que las emociones (positivas y negativas) se comparten. Las emociones positivas se contagian y generan un clima positivo de relaciones interpersonales.

Un estado emocional a destacar sería el optimismo.

Una persona optimista sería aquella que espera que le sucedan cosas positivas y ante situaciones retadoras ofrece una postura de confianza y persistencia en general. Los pesimistas se muestran dudosos y vacilantes. El optimista pensara que la adversidad puede manejarse con éxito de un modo u otro. El pesimista anticipará desastres.

Estas diferencias traen consecuencia en la forma de afrontar los cambios, la adversidad, el estrés y el modo cómo las personas orientan su vida.

En relación al estrés, el optimista utiliza estrategias centradas en el problema, cuando la situación es controlable. Ante situaciones descontroladas, las aceptan tal como son. Surgen también diferencias al modo de enfrentarse al estrés: el optimista tiene un estilo de acercamiento, el pesimista de evitación. El primero la acepta como real, el segundo la rechaza. Lo adecuado es siempre desarrollar un optimismo realista, basado en las capacidades y recursos reales.



Otro estado emocional a destacar sería

la resistencia, observando que aquellas personas resistentes en su vida personal, también lo serán en el trabajo. La resistencia es una capacidad psicológica positiva y se entiende como una fortaleza ante la adversidad, la incertidumbre, el conflicto y el fracaso. Surge como una coraza ante condiciones adversas que posibilitan la adaptación y la obtención de buenos resultados. Refleja un cambio positivo de progreso y aumento de responsabilidad.




La resistencia no es una capacidad para salir ileso de una batalla, sino para ser el vencedor. Ante condiciones adversas del ambiente que hacen prever resultados negativos, la persona resistente muestra unas fortalezas capaces de superar las demandas y obtiene buenos resultados.


La resistencia aparece como un recurso personal. Las personas resistentes presentan una alta competencia social, habilidad en la solución de problemas, autonomía y sentido de propósito futuro. Las personas resistentes se mueven mejor en ambientes difusos y afrontan mejor los cambios, las adversidades y los riesgos. Por tanto la resistencia es un recurso valioso en el mundo laboral actual.

Otro aspecto importante es la elevación. Es un estado de bienestar y satisfacción que se asocia a los actos de ayuda y apoyo social a los demás. Es decir, es aquel sentimiento de satisfacción que surge ante la ayuda y colaboración con los demás. Ante conductas prosociales, cívicas y voluntarios en el trabajo están relacionadas con la elevación.
Es un estado emocional extremadamente positivo y queda ligado siempre a expresiones faciales de gozo y gratitud ante comportamientos cívicos y sociales. La ejecución de estos actos nos comportan alegría, y sentimiento de agradecimiento en los demás.
En los entornos laborales surge un comportamiento de apoyo y ayuda a las demandas del trabajo: la ayuda de un colega que se encuentra en apuros, sin buscar el reconocimiento o la recompensa, sino simplemente por la recompensa que nos brinda la realización del acto en sí. Estos comportamientos dan lugar a vínculos entre los trabajadores, generando un buen clima de apoyo grupal y organizacional.




La elevación en un valor socialmente valorado, las personas que lo ejercen son socialmente valoradas, bien aceptadas e integradas dentro de los equipos de trabajo y mantienen buenas relaciones sociales.























viernes, 28 de noviembre de 2014

El comportamiento de las personas positivas en el trabajo

Como objetivo de la Psicología Organizacional Positiva (POP), sería enfocar el
conocimiento psicológico al mundo organizacional, esto es, plantear el estudio científico del comportamiento óptimo de las personas en sus entornos laborales.


Llegar a describir, explicar y predecir el funcionamiento adecuado en estos contextos. Llegar a descubrir las características de la "buena vida organizacional", o la vida organizacional positiva. La POP se centra en diversos niveles: individual, interindividual, grupal, organizacional y social.




Si planteamos un análisis de las personas positivas, deberíamos centrarnos en sus fortalezas, virtudes, aspectos positivos y los efectos que causan sus comportamientos.

Suelen ser personas que experimentan satisfacción y bienestar ante sus tareas cotidianas, ya que intentan disfrutar con su quehacer diario. Se entregan en cuerpo y alma por esforzarse en conseguir algo que vale la pena.

Tengamos en cuenta que las cosas no son valiosas ni importantes, todo dependerá del valor que le atribuyamos. Si percibimos nuestro trabajo como importante, le habremos dado un significado a nuestra tarea.


Una persona con emociones positivas suele mostrar unos patrones de comportamiento comunes: 
Flexibilidad
Creatividad
Apertura hacia la información
Eficiencia

Estas emociones positivas aumentan el bienestar psicológico y físico de las personas y son un recurso para compensar los efectos nocivos de las emociones negativas. Las emociones positivas facilitan la adaptación a la adversidad y esta adaptación supone satisfacción.

Estas emociones positivas se comparten y se contagian, creando un clima positivo en las relaciones interpersonales.



Las personas con un alto nivel de afectividad positiva (afecto), muestran frecuentemente
buen humor, suelen estar alegres, entusiasmados, enérgicos, confiados y alerta.

Y se llega a ello gracias a la alegría, seguridad, confianza, fortaleza, estima, determinación, etc. Suele estar relacionado con los rasgos de la personalidad.

La efectividad positiva se relaciona con la extraversión, y la negativa con el neuroticismo, pudiendo variar tanto una como otra en intensidad.



La Psicología positiva en la vida y en la empresa

La Psicología ha seguido siempre el modelo tradicional médico, el cual tenía como objetivo el trastorno biológico, sus causas, síntomas y establecer un tratamiento para encontrar una mejoría.



El objetivo prioritario de la Psicología es el estudio de la enfermedad mental, la naturaleza del sufrimiento humano y el tratamiento  psicológico.



Actualmente, la Psicología ha ampliado su perspectiva, ha surgido una nueva visión complementaria al modelo tradicional médico: la Psicología Positiva -el estudio científico del funcionamiento humano óptimo-. Se pasa de un modelo de enfermedad a un modelo de salud, tomando un enfoque constructivo hacia las cualidades positivas.



El enfoque tradicional de la Psicología y en concreto de la Psicología del Trabajo y las Organizaciones, se centra en los aspectos negativos, en las debilidades y defectos humanos, pudiendo surgir diversos procesos psicológicos y psicosociales, dando pie a una variada problemática de las personas en los entornos y circunstancias laborales que les tocan vivir.



La Psicología positiva se centra en las fortalezas, el optimismo, la creatividad y las experiencias, en definitiva, en un desarrollo y crecimiento de las emociones y fortalezas positivas.






La Psicología Organizacional Positiva (POP),
aboga por unos empleados proactivos, dinámicos, con iniciativa propia, que tomen responsabilidades en el desarrollo de su carrera y que busquen la excelencia en su trabajo.


Interesa desde este punto de vista, la gestión de emociones positivas, las formas efectivas de afrontamiento, la resistencia psicológica, la autenticidad en las relaciones en el trabajo, la autoeficacia, la autonomía, la conducta ética,...


Diversos autores han creado como taxonomía de la Psicología Positiva: amor e intimidad, autorregulación de la conducta, ayuda a otros/altruismo, bienestar subjetivo, conocimiento y comprensión de los otros, coraje, creatividad, originalidad, espiritualidad, gustos estético, individualidad, integridad, ética, liderazgo, mentalidad de futuro, sabiduría, buen ciudadano y trabajo satisfactorio.



Todo ello son estados que potencian lo positivo desde el ambiente de trabajo, logrando una mejor calidad de vida laboral y un buen funcionamiento y estructura de la organización y de la sociedad en sí.